Publicado por Diego - 29/12/2011 a las 00:50:46

La presentación está comenzando. Se bajan las luces. Es tiempo para una siesta. Esto es lo que muchas audiencias piensan acerca de una aburrida presentación de negocios. ¿Cómo puedes despertar los poderes cognitivos de tu audiencia? Comienza por aprender los 8 secretos para una presentación de negocios exitosa.
Profundiza
Una presentación de negocios exitosa que pondrá al público de pie requiere más que los hechos que muestran tus diapositivas. Encuentra un hecho relevante más allá de la norma de tu tema. Entrégales lo inesperado. La contradicción que hará que levanten las cabezas y estimule la discusión. ¿Dónde encontrar ese tipo de información? Ve más allá del motor de búsqueda. Investiga sitios web educacionales buscando nuevas investigaciones, entrevistas a personas en la industria y la prensa.
Evita la sobrecarga de información
Cuando sobrecargas a tu audiencia, cierras la puerta al dialogo que es una parte importante de la toma de decisiones. Esto se basa en investigaciones realizadas por psicólogos educacionales. Cuando quitas palabras e imágenes interesantes pero irrelevantes de la pantalla, puedes aumentar la habilidad de la audiencia de recordar la información en un 189% y la habilidad de aplicar la información en un 109%.
Practica la comunicación
Una gran presentación de negocios es tan cautivadora que hace olvidar al orador y ser absorbido por la conversación. Practica la forma en te expresas una y otra vez hasta que elimines las distracciones incluyendo los tics nerviosos y las pausas incomodas. Presta atención a tu lenguaje corporal. ¿No existe o es excesivo? Los buenos presentadores se desenvuelven de manera natural.
Olvida la comedia
Los presentadores de negocios coquetean con la tentación de hacer monólogos de comedia. Recuerda que tu audiencia no ha venido a reírse. Esto se trata de una presentación de negocios. Deja tus bromas en casa. Está bien lanzar una o dos risas, pero no exageres.
Elige accesorios poderosos
No necesitas una caja llena de objetos. Unos cuantos accesorios simples para demostrar un punto pueden ser memorables en la mente de la audiencia objetivo. El gurú del management, Tom Peters, usa un reloj de cocina para mostrar cuan rápido se expanden las fábricas en China.
Minimízate
Francamente, a la audiencia no le importa demasiado la historia de tu empresa como la forma en la que puedes ayudarles a resolver los problemas específicos que enfrentan. Escribe un guion para tu presentación que haga protagonista a la audiencia, o el personaje principal, que enfrenta un problema que tu ayudas a resolver.
Habla en su idioma
Una gran presentación de negocios no deja a las personas preguntándose acerca de lo que dijiste. Siempre explica los términos y acrónimos. La cantidad de ejecutivos inteligentes que no están al tanto de la última terminología te sorprenderá.
Diapositivas simples
Cuidado con las presentación de PowerPoint. Muchos cerebros corporativos se apagaran ante la vista de otro PowerPoint. Más de 400 millones de computadoras tienen la aplicación instalada. Si quieres que tu negocio se haga notar, no seas como todos los demás. Usa diapositivas en tu presentación para resaltar y enfatizar puntos clavo. No te confíes en tu proyector para hacer la presentación.
Todo se trata de lo que la audiencia se lleve al final. ¿Entregaste otra aburrida presentación? ¿O los motivaste a la acción? Aplica estos 8 consejos y ve como tus presentaciones mejoran.
Publicado por Diego - 27/12/2011 a las 00:42:05

Pronosticar mediante métodos múltiples es más exacto
La predicción de las ventas es especialmente difícil cuando no tienes historial de ventas para guiarte, lo que es especialmente cierto cuando estas preparando tus proyecciones de flujo de caja como parte de un plan de negocios.
Existen muchas formas de predecir el ingreso por ventas. Un punto a recordar cuando se intenta pronosticar es que si planeas trabajar con un banco como financiamiento, querrás hacer múltiples estimaciones para tener más confianza en la predicción. Entonces, ¿cómo se hace esto?
Primer método para pronosticar ventas
Para tu tipo de negocios, ¿cuál es el volumen de ventas promedio por metro cuadrado para tiendas en ubicaciones y tamaños similares? La respuesta no es la definitiva para un pronóstico de ventas adecuado, dado que un negocio nuevo no alcanzara ese nivel por lo menos en el primer año. Pero este acercamiento es más científico que un dos por ciento general basado en los ingresos de los hogares.
Segundo método para pronosticar ventas
Teniendo en cuenta tu ubicación específica, ¿cuantos hogares que necesitan tus productos se encuentran a un radio de una milla? ¿Cuánto gastaran en esos ítems al año, y que porcentaje de sus gastos obtendrás, comparado a tus competidores? Has lo mismo para cinco millas.
Tercer método para pronosticar ventas
Si es que ofreces, por ejemplo, tres tipos de productos más dos servicios de valor agregado, estima los ingresos por ventas para cada una de las líneas de productos o servicios. Has un estimado de donde piensas que estarás en seis meses, por ejemplo “Deberíamos estar vendiendo cinco unidades de este ítem al día, más dos de este y dos de este otro” y calcular las ventas brutas por día. Luego multiplica por 30.
Ahora escala proporcionalmente desde el mes uno hasta el mes seis, es decir, ve de cero ventas al nivel de ventas a los seis meses. Llévalo desde el mes seis hasta el 12 para un pronóstico anual.
No hagas solo un pronóstico
En vez de pronosticar las ventas anuales como una cifra individual, usa uno o dos de los métodos mencionados anteriormente y genera tres cifras: una pesimista, una optimista y una cifra realista. Luego pon las cifras por mes, dado que dependiendo de tu negocio, puede haber grandes variaciones mensuales. Algunas empresas de retail hacen el 50% de sus ventas cerca de la navidad, desde el fin de octubre hasta el comienzo de diciembre.
Incluye los gastos mensuales, incluyendo las grandes compras por estación o cuando sea que compres materiales o insumos. Recuerda, puedes comprar materiales o inventario en julio para la navidad, aunque no obtendrás todos tus recibos hasta 45 días después de navidad. Puede haber grandes implicaciones en el flujo de caja. Además, ¿compraras vehículos? ¿Bienes? Asegúrate de incluir la depreciación.
En tus gastos, pon una provisión para las insolvencias. Calcula cuanto de tus ventas son al contado, cuanto usando tarjeta de crédito y cuanto por crédito directo. Deduce alrededor del cuatro por ciento o más para los gastos de tarjeta de crédito para la porción que se vende mediante ese medio. Para los gastos de nómina, incluye retención de impuestos trimestrales.
Si acudes a un banco en busca de financiamiento, asegúrate de responder preguntas como ¿tienes una provisión de reserva en efectivo para meses lentos o para sustituir rápidamente un vehículo o equipo? Cobraras x dólares por tu producto, pero ¿qué pasa si tu competencia baja el precio en un 33 por ciento y aun así obtiene beneficios?
Específicamente, ¿cómo harás crecer tu negocio? ¿Vendiendo más a los clientes existentes, vendiendo productos existentes a nuevos clientes, vendiendo nuevos productos a clientes existentes o nuevos productos para atraer nuevos clientes? El banco querrá ver si tienes un plan real.
Recuerda que es aceptable y realista tener un flujo de caja negativo para los primeros meses de tu periodo de proyección.
Resumen
Seguramente puedes ver que en vez de estimar una cifra de ventas para el año al pronosticar las ventas, un programa mensual de ingresos y gastos te da más información en la que basar tus decisiones. Es por eso que existe la expresión “llevar los libros”, te da información con la que puedes tomar buenas decisiones.
Así prepara tres proyecciones de flujo de caja donde varíes el porcentaje de ventas u otras cifras para llegar a tres distintos escenarios: el pesimista, optimista y realista. El pesimista seria el peor caso. Planea tener suficiente capital y paciencia para superarlo.
Publicado por Diego - 25/12/2011 a las 00:13:27

Sundown es uno de los pioneros a nivel mundial en el uso del polietileno de caña de azúcar que ha sido desarrollado por Braskem.
Este plástico ecológico hecho con polietileno de caña de azúcar es 100% reciclable, lo cual ayuda a evitar la eliminación innecesaria de residuos sólidos.
Los consumidores podrán identificar los productos de Sundown envasados en el embalaje de polietileno de caña de azúcar al ver el símbolo “I’m Green” que está puesto en sus costados anterior y posterior.
Este plástico ecológico es producido a partir de etanol de caña de azúcar, que es una materia prima 100% renovable.
Contra el CO2
El uso de este plástico ecológico no sólo evita las emisiones de CO2, sino que también ayuda a eliminarlo de la atmósfera.
Por cada tonelada de plástico producida el plástico ecológico captura 2,5 toneladas de CO2, lo cual ocurre durante el cultivo de la caña de azúcar mediante el proceso de fotosíntesis.
Durante el verano 2011 – 2012 Sundown dejará de consumir alrededor de 100 toneladas de plástico hecho con petróleo y de materiales no renovables al tiempo que emitirá a la atmósfera 630 toneladas menos de CO2.
Braskem viene trabajando en el desarrollo de nuevos embalajes fabricados con este plástico ecológico.
Publicado por Diego - 23/12/2011 a las 23:43:16

Estos 4 elementos son: la supervivencia, la reproducción, cuidar de los nuestros y la reciprocidad.
Según el autor, nuestras decisiones de consumo se pueden encuadrar en nuestra inclinación por uno o varios de esos elementos. Entremos más en detalle.
1.- LA SUPERVIVENCIA.
Según el autor estamos aquí porque nuestros ancestros estaban inclinados a comer carne grasienta y cocinada, así como otros alimentos calóricamente densos. De hecho si nuestros ancestros viajaran hasta nuestros días, harían cola en el McDonalds y el Burger King. Obviamente en los tiempos en los que no había supermercados y uno tenía que cazar y comer lo que encontraba, no podía permitirse recibir todas las calorías diarias que precisaba a base de plantas y frutas o elegir no comer lo que hubiera.
Biológicamente estamos inclinados a preferir sabores dulces, salados y texturas grasientas, todos ellos indicadores de la presencia de las necesarias calorías, abundantes hoy, pero no en aquellos tiempos donde no podías atiborrarte en el supermercado.
Por el contrario unas verduras hervidas apenas saben a nada, un indicador de que muchas calorías no hay ahí, ¿imagina un hombre prehistórico teniendo que juntar 3000 o 4000 calorías a base de verduras? ¿Diariamente? ¿Y sin agricultura? No era factible, por eso en cuanto había la posibilidad de carne se cogía y se consumía toda la posible en el momento (porque la conservación de los alimentos tampoco era una ciencia desarrollada).
Esto explica por qué algo que en principio no es sano se prefiere sobre esa ensalada que se supone que nos conviene. Incluso cuando sabemos lo que supuestamente nos conviene, no lo elegimos.
Aunque hoy día ya no dependemos de cazar un ciervo y luego pasar tres días en ayunas porque es invierno (y no hay bicho viviente por ahí) ese mecanismo evolutivo no ha cambiado, aunque nuestras condiciones de vida sí. ¿Conclusión? Burger King y McDonalds están por todas partes y hacemos cola en ellos de manera idéntica a cómo lo harían nuestros antepasados si vivieran hoy día.
Aunque este no es un punto tratado en el libro la supervivencia no sólo está relacionada
con la comida, sino también con otros ámbitos y productos, y ese es uno de los motivos por los cuales el miedo vende.
De hecho si nos producen suficiente miedo y vemos peligrar nuestra supervivencia nos pueden manipular para endosarnos cualquier productos que, supuestamente, nos va a ayudar con esos peligros.
Pero no sólo en cuanto a consumo de productos, sino en cuanto a política por ejemplo. Hoy día más que nunca vivimos en una sociedad del miedo donde se nos inculca nuestra dosis para hacernos consumir lo que otros desean en cuanto a productos, ideologías y medidas políticas. Y no necesariamente positivas para la mayoría, pero sí para unos pocos, los mismos de siempre, que acaban más ricos a nuestra costa.
Pero avancemos porque el troglodita con suficientes calorías vivía lo suficiente para su siguiente objetivo.
2. LA REPRODUCCIÓN.
Una enorme (muy enorme) cantidad de decisiones de compra están motivadas por la reproducción. Los coches de gran cilindrada y alto precio son consumidos esencialmente por hombres, que los muestran como una señal sexual.
De hecho está demostrado que la conducción de dicha clase de coches aumenta la testosterona.
La sexualidad y la reproducción tiene unas implicaciones evolutivas diferentes en la mujer y el hombre, los cuales siguen estrategias diferentes en cuanto a este tema a fin de optimizar sus opciones reproductivas, hay toda una literatura tan fascinante en sus conclusiones como aburrida en su lectura al respecto, pero explica por qué, por ejemplo, la pornografía es consumida principalmente por hombres.
Pero la cuestión base es: una enorme cantidad de decisiones de consumo, más incluso de las que estamos dispuestos a reconocer, están basadas en la reproducción y la atracción de un compañero sexual acorde con lo que buscamos en él/ella. Muchas veces de manera inconsciente.
3.- CUIDAR DE LOS NUESTROS.
Saad muestra cómo muchas de nuestras compras no son para nosotros, sino para aquellos que son de nuestra familia. Yo mismo me dejaré un buen dinero estas próximas Navidades en mi sobrina y en regalos para la otros, igual que invitamos a unas cervezas a nuestro hermano, etc.
Es inevitable, tenemos una inclinación a perpetuar nuestros genes, queremos que sobrevivan y estén mejor, hay fascinantes estudios sobre ese tema, pero la cuestión está en que muchas de nuestras decisiones de consumo y una gran parte de lo que se mueve en ventas no es para consumo directo, sino que lo compraremos para los nuestros.
4.- LA RECIPROCIDAD.
No sólo invitamos a cenas y regalos a nuestros parientes, también lo hacemos con amigos, porque la reciprocidad es uno de los principios básicos de las relaciones humanas.
Somos seres grupales, de hecho antes el aislamiento de un grupo implicaba la muerte física, un primate solo difícilmente podía sobrevivir. Tenemos poderosos instintos de relación y si no nos va bien en ese sentido puede que hoy día no signifique necesariamente la muerte por hambre o por un depredador, pero sí severas consecuencias psicológicas (de hecho tememos más a la soledad que a la muerte).
La cuestión es que la reciprocidad con el grupo social que nos rodea es el motor de las relaciones, damos a los que nos dan (por eso la reciprocidad es uno de los principios básicos de persuasión, algo que ya se ha comentado aquí extensamente).
El autor incide en un buen montón de estadísticas para rematar este punto, pero básicamente se resumen en que un 10% de las ventas en tiendas son para regalo, eso son nada menos que doscientos cincuenta y tres mil millones de dólares sólo en Estados Unidos, una enorme cantidad que gastamos en otros.
Esa reciprocidad puede venir motivada por relaciones sociales o cualquiera de las las tres “fuerzas” anteriores (regalamos para aumentar nuestras posibilidades reproductivas y no nadie que no lo haga de una manera u otra), pero la conclusión es que no solamente consumimos para nosotros y que la reciprocidad es un principio extremadamente poderoso que nos influencia.
El libro está bien, debería ser obligatorio para emprendedores porque a la hora de conocer al cliente, y conocernos a nosotros mismos, pocas veces damos con las motivaciones reales que nos mueven. Pero lo que es más importante, ser conscientes de este conocimiento nos hace tener una mayor habilidad para descifrar lo que está ocurriendo.
En un estudio los peluqueros que decían a sus clientes que el peinado que les acababan de hacer les quedaba muy bien, obtenían clientes más fieles y mayores propinas. Ese era un acto casi automático e inconsciente por parte de los clientes, pero los peluqueros estaban pulsando los botones de la reciprocidad y la selección sexual (uno se corta el pelo para estar más atractivo, algo que se refuerza con el comentario).
Aunque una de las críticas del libro sería que no da demasiadas pistas prácticas para aplicar los principios, por experiencia propia conocer estas cosas e integrarlas hace que veas lo que ocurre de manera diferente, más profunda, en vez de más superficial e inconsciente.
¿Y qué ocurre entonces? Que empiezas a ver patrones, que empiezas a ver botones que pulsar, que entiendes mejor lo que está ocurriendo, que ves cosas que para otros pasan desapercibidas y que, poco a poco, también percibes oportunidades de persuadir y vender que otros pasan por alto, ya que no entienden lo que está ocurriendo a su alrededor y qué es lo que realmente nos motiva.
Por eso se perderá la batalla de las verduras hervidas, que son muy sanas y todo eso, pero no pulsan el botón adecuado, a pesar de que, en teoría, deberíamos elegirlas por lo saludables que son…
Esa sería una decisión racional, pero lo racional casi siempre tiene poco que ver con lo humano y sus decisiones.